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post destacado

mi primer libro: ahora después

No sabría exactamente por dónde empezar. Sí estoy segura de que el primer poema lo habré escrito cerca de la adolescencia, casi sin querer, fue una necesidad. Y así fueron corriendo los años, y entendí el gusto por aquello que no era solamente recrear mis pensamientos sino que también era problematizarlos al mismo tiempo que engendraba un producto estético: poesía. Será mi absoluta fascinación por leer entre líneas lo que me llevó a volcarme hacia la poesía durante tanto tiempo, algo que me resulta natural, un brevísimo pero cargado campo semántico emocional, inentendible para mí y a veces más entendible para otros. Será aquello lo que me condujo inevitablemente a acumular y acumular poemas, algunos más buenos que otros, pero todos reales y sentidos. Algunos concursos literarios de por medio y algunas conversaciones con editoriales terminaron en una decisión que explora la absoluta independencia textual y que me permite ser ejecutora de la estética en su absoluto, más allá de lo que...

cierres forzosos

¿En qué momento un conocido pasa a ser una amigo? ¿Cuándo un amigo pasa a ser un conocido? 

Los cierres forzosos en las amistades causan una separación futura, eliminan la posibilidad de un reencuentro. Cuando una amistad termina mediante un cierre forzoso, nos encontramos frente a frente con un futuro donde no podremos tomar un café con aquel amigo. Quedará el rencor, el resentimiento, porqué me lo dijo así, o asá. Siempre habrá certezas de cómo nos sentimos con ese cierre. Cuando una amistad termina sin un cierre forzoso, y no hay un diálogo de por medio, nos encontramos con la futura posibilidad del encuentro. Uno que será nostálgico, con algo de tristeza, con curiosidad, con dudas. El abrazo, tanto tiempo, ni siquiera sé qué pasó.


¿Es preciso tener un diálogo de cierre?


Exigirle al otro la explicación de su distancia es un acto egoísta donde rechazamos el hecho de ser rechazados. Es preciso aprender a aceptar los movimientos de aquel a quién queremos. Las amistades deben darse pausas, por mero respeto, por mero cariño. Somos humanos. No siempre estaremos corazón a corazón, y eso está bien también. El aire es saludable.


Seamos tolerantes para que, en un futuro, podamos tomar ese café sin rencor y, tal vez, con azúcar.


Foto de <a href="https://unsplash.com/es/@mitiushova?utm_source=unsplash&utm_medium=referral&utm_content=creditCopyText">Anastasiia Mitiushova</a> en <a href="https://unsplash.com/es/fotos/una-persona-sentada-en-una-mesa-en-la-playa-rYkJbz_dMY8?utm_source=unsplash&utm_medium=referral&utm_content=creditCopyText">Unsplash</a>
@mitiushova, Unsplash