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mi primer libro: ahora después

No sabría exactamente por dónde empezar. Sí estoy segura de que el primer poema lo habré escrito cerca de la adolescencia, casi sin querer, fue una necesidad. Y así fueron corriendo los años, y entendí el gusto por aquello que no era solamente recrear mis pensamientos sino que también era problematizarlos al mismo tiempo que engendraba un producto estético: poesía. Será mi absoluta fascinación por leer entre líneas lo que me llevó a volcarme hacia la poesía durante tanto tiempo, algo que me resulta natural, un brevísimo pero cargado campo semántico emocional, inentendible para mí y a veces más entendible para otros. Será aquello lo que me condujo inevitablemente a acumular y acumular poemas, algunos más buenos que otros, pero todos reales y sentidos. Algunos concursos literarios de por medio y algunas conversaciones con editoriales terminaron en una decisión que explora la absoluta independencia textual y que me permite ser ejecutora de la estética en su absoluto, más allá de lo que...

en la Era Digital

en la Era Digital tenemos seguidores. somos influenciadores. mostramos nuestra vida privada en una ardua competencia invisible por conseguir vistas. que nos vean. si tenés muchas vistas, sos viral. como una peste. una enfermedad. la de ser observado, y juzgado. con la viralidad viene el hate. recibir odio de personas que no conocés, ni te conocen y que, posiblemente, jamás vayas a conocer. hacemos colaboraciones, que en realidad es publicidad... encubierta. por eso colaboramos, no vendemos. y todos, los creadores de contenido y los observadores de contenido, vivimos absortos en una neurosis colectiva a ver quién amontona más seguidores, quién afianza una mejor comunidad. comunidad a la cual, primero se la engancha con contenido gratuito para, después, vender. agrupamos likes, y ahora compartidos. ¿dónde queda la privacidad? estamos jugando con fuego, está al alcance de la mano (literalmente) el ser famoso, tener fans, ser admirado, adorado, una fuente de inspiración.


las redes son una máquina que infla y desinfla egos.

es que en la Era Digital las estrategias para crecer van ligadas estupendamente al valor estético personal. la palabra aesthetic cobró una fuerza absoluta en sí misma.

y, si queremos escapar, el FOMO nos agobia, como un fantasma.

¿de qué te vas a perder hoy?

Foto de <a href="https://unsplash.com/es/@ninjagexly?utm_source=unsplash&utm_medium=referral&utm_content=creditCopyText">Kristina Bekher</a> en <a href="https://unsplash.com/es/fotos/montones-de-libros-frente-a-una-tienda-de-libros-de-bolsillo-DhABH3UFCDw?utm_source=unsplash&utm_medium=referral&utm_content=creditCopyText">Unsplash</a>
@ninjagexly, Unsplash