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mi primer libro: ahora después

No sabría exactamente por dónde empezar. Sí estoy segura de que el primer poema lo habré escrito cerca de la adolescencia, casi sin querer, fue una necesidad. Y así fueron corriendo los años, y entendí el gusto por aquello que no era solamente recrear mis pensamientos sino que también era problematizarlos al mismo tiempo que engendraba un producto estético: poesía. Será mi absoluta fascinación por leer entre líneas lo que me llevó a volcarme hacia la poesía durante tanto tiempo, algo que me resulta natural, un brevísimo pero cargado campo semántico emocional, inentendible para mí y a veces más entendible para otros. Será aquello lo que me condujo inevitablemente a acumular y acumular poemas, algunos más buenos que otros, pero todos reales y sentidos. Algunos concursos literarios de por medio y algunas conversaciones con editoriales terminaron en una decisión que explora la absoluta independencia textual y que me permite ser ejecutora de la estética en su absoluto, más allá de lo que...

¿cómo escribís?

 ¿Pensás en tu público ideal cuando escribís? El arte es promotora de excepciones. Provocadora de cambios y emociones. Encasillarse como consumidor de literatura o un tipo de escritor solo nos limita. Y los límites están alineados con la falsa inspiración promovida por las redes sociales. El límite nos agobia y nos lleva a consumir, si no soy libre encuentro la felicidad en el consumo. Atiborrarme de productos, imágenes, videos, ideas. Sentir que no soy útil, que yo también podría hacer eso que estoy consumiendo, es el camino a la infelicidad y al bloqueo del artista.


Puede que escribir para alguien sea el principio de la debacle. Supeditar nuestro arte a la mirada ideal e invisible, ajena, nos podría conducir a un estado de insuficiencia de realidad. ¿Qué ocurre en tal caso? Estamos condenados al fracaso antes de comenzar. El público no encuentra nuestro arte, nuestro arte encuentra al público. Y lo más importante, ese público no es fijo, es mutable, al igual que las condiciones en que se manifiesta el texto escrito y en que es interpretado e interpelado.