Ir al contenido principal

post destacado

mi primer libro: ahora después

No sabría exactamente por dónde empezar. Sí estoy segura de que el primer poema lo habré escrito cerca de la adolescencia, casi sin querer, fue una necesidad. Y así fueron corriendo los años, y entendí el gusto por aquello que no era solamente recrear mis pensamientos sino que también era problematizarlos al mismo tiempo que engendraba un producto estético: poesía. Será mi absoluta fascinación por leer entre líneas lo que me llevó a volcarme hacia la poesía durante tanto tiempo, algo que me resulta natural, un brevísimo pero cargado campo semántico emocional, inentendible para mí y a veces más entendible para otros. Será aquello lo que me condujo inevitablemente a acumular y acumular poemas, algunos más buenos que otros, pero todos reales y sentidos. Algunos concursos literarios de por medio y algunas conversaciones con editoriales terminaron en una decisión que explora la absoluta independencia textual y que me permite ser ejecutora de la estética en su absoluto, más allá de lo que...

la soledad premeditada y la impuesta

son dos conceptos diferenciados. la soledad premeditada se busca, una sabe las ventajas y desventajas de ese estado -si se quiere- temido. pero cuando la soledad es impuesta, el peso es doble. duele el estado de solitud y aterra el no saber si volveremos a estar acompañados.

¿de qué depende? podemos llegar a preguntarnos. sin obtener una respuesta clara.

la soledad premeditada es una soledad valiente, que enseña y protege, que habita la zona de confort. este tipo de soledad acompaña en su vacío, habilitando la posibilidad de crecimiento.

la soledad impuesta suena a castigo. te vas a quedar sola, dicen algunas voces cuando nuestro comportamiento se desajusta de la sociedad. y es así que el concepto de soledad adquiere duras características asociadas al desprecio, el aislamiento.

¿siempre es así? un individuo que logra establecerse en su soledad, sin sufrir, y que también puede verse acompañado de personas, ser funcional y disfrutar esa compañía, es alguien que definiría como estable. ha logrado el equilibro y no le aterra la gente, tampoco le aterra su propia compañía.

por el contrario, una persona que no se siente en su capacidad para estar solo, está en un problema. ¿qué nos garantiza que siempre tendremos a alguien a nuestro lado?

mejor solo que mal acompañado, reza otra frase que promueve el valor de la soledad, una que es premeditada.

mi propuesta es valorar la soledad elegida, para poder transitar la soledad impuesta.